Vender una casa implica mucho más que encontrar un comprador y aceptar una oferta. Entre la inspección, el financiamiento, las fechas y las diferentes condiciones del contrato, todavía pueden surgir situaciones que pongan en peligro una operación antes de llegar a la mesa de cierre.

La buena noticia es que esto no ocurre con la mayoría de las ventas. Según los datos más recientes de Redfin, solo alrededor de 1 de cada 7 ventas pendientes termina cancelándose, lo que significa que la mayoría logra avanzar hasta el cierre.

Y aunque algunas circunstancias dependen del comprador, hay algo importante que sí puedes hacer: prepararte antes de poner tu casa en venta.

Uno de los principales problemas aparece durante la inspección. Si el comprador descubre inconvenientes relacionados con el techo, la plomería, los cimientos u otros elementos de la propiedad, puede solicitar reparaciones, pedir un crédito o renegociar el precio.

También pueden surgir problemas con el financiamiento del comprador. Incluso después de obtener una preaprobación, su préstamo todavía debe llegar a la aprobación final para que la operación pueda cerrarse.

En otros casos, el comprador puede depender de vender su propia vivienda primero. Si esa venta se retrasa, también puede afectar los tiempos de tu operación.

Por eso, conocer estos posibles obstáculos con anticipación puede darte una ventaja importante.

Una de las formas de adelantarte a posibles problemas es realizar una inspección previa a la venta.

En lugar de esperar a que el comprador encuentre algo después de aceptar la oferta, puedes conocer de antemano el estado de tu propiedad. Así tendrás la oportunidad de decidir qué vale la pena reparar, qué puedes dejar como está y qué deberías revelar antes de recibir una oferta.

No significa que tengas que solucionar absolutamente todo. De hecho, gastar dinero en reparaciones que no aportan valor puede no ser la mejor decisión.

La clave es saber qué problemas podrían afectar realmente la venta y tomar decisiones con información, algo en lo que un agente local puede ayudarte.

Cuando recibas varias ofertas, es fácil concentrarse únicamente en el precio. Pero el número que aparece en la primera línea no cuenta toda la historia.

También importa el financiamiento del comprador, las contingencias, la fecha propuesta para el cierre y si necesita vender otra propiedad antes de comprar la tuya.

En algunos casos, una oferta ligeramente inferior pero con menos condiciones puede representar una operación mucho más segura que una oferta más alta cargada de obstáculos.

Por eso, evaluar todo el paquete de la oferta, y no solo el precio, puede ayudarte a reducir sorpresas y mantener la venta encaminada.


Bottom Line

La mayoría de las ventas de viviendas sí llegan al cierre, y una buena preparación puede ayudarte a mantener la tuya en camino.

🏠 ¿Estás pensando en vender? Conectemos y preparemos tu casa para que llegues al cierre con mayor confianza y menos sorpresas.