Es probable que haya oído que hoy muchos propietarios tienen una cantidad importante de equity (capital) acumulado en su vivienda. Pero, ¿qué significa eso en la práctica? El capital no es solo un número en un extracto: es un activo que puede abrir opciones reales para dar el siguiente paso en su vida. A continuación explicamos cuánto equity tienen hoy muchos propietarios y cuatro usos concretos que puede darle.

A medida que paga la hipoteca y los precios de la vivienda suben con los años, la porción de la casa que usted “posee” aumenta: eso es su equity. Datos combinados del Census y de ATTOM muestran que una gran parte de los propietarios tiene hoy una cantidad significativa de capital acumulado: aproximadamente 39% posee su vivienda sin deuda alguna y otro 27% tiene al menos la mitad de la casa pagada.

En términos monetarios, según análisis de Cotality, el propietario medio dispone hoy de cerca de $300,000 en equity. Esa cifra explica por qué muchos dueños tienen más opciones de las que creen al momento de planificar un cambio.

Aquí van cuatro usos concretos del equity, con ejemplos para que los valore según su situación:

  1. Mudarse a una casa que encaje mejor con su vida.
    Si su hogar se quedó pequeño o, por el contrario, es ahora demasiado grande, el equity puede servir como pago inicial en la siguiente casa —o incluso pagarla en efectivo, según el monto—, permitiéndole cambiar a una vivienda que responda mejor a sus necesidades actuales.

  2. Mejorar la casa actual.
    Si prefiere quedarse donde está, reinvertir el capital en reformas (cocina, baños, eficiencia energética) puede aumentar el confort ahora y el valor de reventa después. Antes de embarcarse en obras, consulte a un agente para priorizar las mejoras con mejor retorno.

  3. Financiar un objetivo importante.
    El equity también puede ayudar a financiar proyectos de vida: arrancar un negocio, pagar estudios, complementar ahorros para la jubilación o colaborar con un familiar para su entrada inicial. Es una forma de convertir patrimonio inmobiliario en liquidez para metas concretas.

  4. Evitar problemas en tiempos difíciles.
    Si atraviesa apuros financieros, el equity puede ser una red: vender con tiempo y salir con fondos en la mano evita escenarios más duros, como la ejecución hipotecaria. Hablar con un profesional inmobiliario le permitirá valorar opciones antes de tomar decisiones precipitadas.

Si alguna de estas ideas le interesa, siga estos pasos:

  1. Pida a un agente local una valoración personalizada de su vivienda para saber cuánto equity tiene realmente.

  2. Si piensa usar ese capital (hipoteca inversa, préstamo con garantía, venta, etc.), consulte además a un asesor financiero para evaluar implicaciones fiscales y de largo plazo.

Como regla general prudente, conviene mantener al menos un 20% de equity como colchón financiero al usar parte del patrimonio —esa recomendación ayuda a preservar estabilidad y opciones futuras. Y, como indica el seguimiento de mercado de la Intercontinental Exchange, buena parte del equity actual es “tappable” (accesible mediante refinanciamientos o líneas) mientras se mantenga ese margen de seguridad.


En conclusión

El equity de su casa es uno de sus activos financieros más poderosos. Ya sea para mudarse, reformar, financiar un proyecto o como red en tiempos difíciles, vale la pena conocer cuánto tiene y qué opciones reales existen.

📍 ¿Qué objetivo perseguiría ahora mismo si tuviera esos fondos disponibles? Si quiere, le ayudamos a evaluar su equity y planificar el siguiente paso junto a un agente o asesor financiero. Conversemos y lo vemos en detalle.